jueves, 31 de enero de 2013

Previa del SuperBowl

555 ha contribuido con su granod e arena para esta Super Bowl y me ha mandado su previa, muy interesante, estoy de acuerdo con el en todo menos en el resultado del encuentro.

Esta pevia fue escrita por el, obviamente, mañana yo publicaré la mía, así que aquí va.


Por 555


La maldita Harbowl

Intentaré no escribir lo mismo que todo el mundo. Como decía el falso John Madden por Twitter (@fauxjohnmadden) esto es lo que dicen todas las previas de la Super Bowl (para el lector mexicano, “el” Super Bowl o Super Tazón):

Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis. Los Harbaugh son hermanos. Ray Lewis.

Aaargh, qué pesados. Qué asco, todo el rato con lo mismo.


No, no me entusiasma la idea de Super Bowl entre hermanos. ¿Eso qué importa? ¿Le añade atractivo? Pues salvo que seas miembro de su familia (no es mi caso), no. Más respeto, amor fraternal; menos tensión, ninguna provocación. ¿Pero esto qué es, fútbol americano o un episodio de los Teletubbies (con uno morado de por medio, además)?

Y no solo eso, sino que estos mismos equipos ya nos regalaron un espectáculo (?) bastante mejorable la temporada pasada. En Baltimore, en un partido insufrible, los Ravens se impusieron por 16-6. Ha habido cambios importantes en ambos equipos, y el estado de forma en el que llegan algunos jugadores es muy diferente. Ya les gustaría a los Ravens que el Terrell Suggs actual fuera el de 2011. Y que estuviera Lardarius Webb. Seguro que a los 49ers les encanta la idea de tener a Colin Kaepernick under center, en vez de a Alex Smith. Y haber incorporado a jugadores como LaMichael James o incluso Randy Moss, que amplían aún más sus opciones ofensivas.

Con todo, no espero un partido demasiado brillante. Creo que San Francisco debería ganar. Porque es superior en los apartados más importantes del juego. Pero estamos en una Super Bowl y puede suceder cualquier cosa. Los Ravens ya han demostrado sobradamente que son capaces de romper los pronósticos, aunque creo que hasta ahora no han jugado contra un equipo del perfil de San Francisco: un equipo con un ataque y defensa de carrera muy poderoso. Y creo que eso le va especialmente mal a Baltimore.

Bueno, vamos a analizar el partido. Algún indocumentado comparará los quarterbacks (¿quién es mejor, Kaepernick o Flacco?), las defensas (¿con qué 52 te quedas, Patrick Willis o Ray Lewis?) o los corredores (¿Gore o Rice?), pero esas comparaciones son del todo inútiles. Los quarterbacks no se enfrentarán entre sí. ¡NO! Joe Flacco no ganó a Tom Brady. Si acaso, su ataque se impuso a la defensa de New England. Sí, siempre repito la misma mierda, pero la repetición del refrán QB X beat QB Y es aún más cansina.

Analicemos los enfrentamientos que en la realidad se producirán en este partido. Los ataques contra las defensas contrarias y los duelos de equipos especiales.

Ataque de San Francisco contra defensa de Baltimore

Pase. Colin Kaepernick tiene un brazo biónico. Sus pases adquieren una velocidad endiablada, son misiles. En ocasiones, esto es incluso perjudicial para sus receptores. Y es especialmente peligroso cuando tiene tiempo para pensar. Si no le llega la presión, Baltimore sufrirá mucho. No solo por los pases que ejecute Kaepernick. Incluso cuando las secundarias cubren a la perfección a los receptores, las jugadas de pase de San Francisco son extremadamente peligrosas para el rival.

Este es un detalle importante: Kaepernick no hace daño solamente en jugadas premeditadas de carrera, sino también (y mucho) en sus scrambles en jugadas teóricamente de pase.

La defensa de pase de Baltimore se ha crecido en estos playoffs: dejó en cero puntos a los Patriots en la segunda mitad de la final de conferencia y consiguió intercepciones decisivas contra Peyton Manning. El problema es que esta vez se enfrenta a un quarterback que corre. Y si, en 4.ª y 4 Kaepernick sale del pocket, no hará lo mismo que Brady en la final de conferencia.

El punto débil de San Francisco: que cuando no tiene tiempo para pensar, Kaepernick se precipita y comete errores. Recordemos el pick-six de Sam Shields. Los Ravens necesitan mucho de eso. Necesitan que Ngata y Suggs recuperen su mejor nivel. No apuesto mucho por ello.

Carrera. Esto es lo que Baltimore no ha visto hasta ahora. Un ataque de carrera poderoso. Cuando los 49ers perdían por 17-0 en Atlanta, en vez de ponerse a pasar a lo loco, confiaron en Frank Gore. El resultado no pudo ser mejor. Los 49ers tienen una línea ofensiva sobresaliente en labores de carrera. Y los Ravens han sido un equipo muy vulnerable en este apartado durante toda la temporada. Y Gore no es el único. Mucho ojo a LaMichael James, un jugador muy explosivo que puede explotar la lentitud del front seven de Baltimore. No veo a Ray Lewis para estos trotes.

Lo que sí espero que Baltimore contenga mejor que los anteriores rivales de postemporada de los 49ers es la option. Green Bay sucumbió estrepitosamente. Me dan escalofríos todavía al pensar en Erik Walden, perdiendo los papeles y picando como un bobo en la jugada que rompe el partido de la ronda divisional. Atlanta tampoco supo contener la option, en sus diferentes variables. En el touchdown de LaMichael James, en una veer option, Abrahams se pasa catorce pueblos, no se contiene. Creo que los Ravens estarán mejor preparados, e inteligencia y veteranía no les falta.

Ataque de Baltimore contra defensa de San Francisco

Pase. El problema para Baltimore es que su ataque se basa (quizá demasiado) en el pase profundo a Torrey Smith (sobre todo) y a Anquan Boldin. Contra las poco inspiradas secundarias de Denver y New England (desde la baja de Aquib Talib) el plan funcionó, pero tengo serias dudas de que funcione contra San Francisco. Baltimore debería revisar el primer cuarto de los Falcons. Pases más cortos, que necesitan menos “tiempo de preparación”. Y creo que la secundaria de San Francisco es mejor. Será difícil que alguna de esas bombas (o más de una) no termine en intercepción. Y los Ravens no tienen a Julio Jones.

Con todo, la clave será el estado físico de Justin Smith. Si está en condiciones, el pass rush de San Francisco es temible. Sin él, mediocre. No hay más que comparar el rendimiento de Aldon Smith cuando está Justin y cuando no. Con él, estuvo a punto de batir el récord histórico de sacks. Pero sin él, ni un solo sack. Clave.

El gameplan de los Ravens debería consistir en usar más a Dennis Pitta. Pases cortos y de media distancia, por el centro, que hagan sufrir a Patrick Willis. Willis, uno de los mejores linebackers de la NFL, no es un genio en la cobertura de pase. Es su punto débil. También deberían utilizar el screen con Ray Rice. Menos bombas y más dink and dunk.

Carrera. Creo que el Ray más importante en este partido para los Ravens no es Lewis, sino Rice. La batalla de la posesión será clave en este partido. La defensa de Baltimore cuenta con varias piezas fundamentales muy veteranas. No pueden estar 40 minutos en el campo. Se agotaría. Si la carrera de los Ravens funciona (y no lo ha hecho excesivamente bien esta postemporada), Baltimore tendrá mucho ganado. Además, si el juego terrestre funciona, los 49ers se verán obligados a meter más jugadores al box, y se abrirán espacios para el big play aéreo.

El problema es que contra San Francisco es difícil correr. Según avanzaba la temporada, la defensa contra la carrera de los 49ers ha ido empeorando. Justin Smith, de nuevo, será clave. Los Packers, con DuJuan Harris, y Atlanta, con el combo Michael Turner-Jacquizz Rodgers, consiguieron correr razonablemente bien. Baltimore necesita de eso, y San Francisco que Willis, Brooks, Bowman y compañía vuelvan a su nivel.

Equipos especiales

Kickers. Esto es como el día y la noche, más o menos. David Akers lleva una temporada nefasta, y en un kicker es muy difícil que la tendencia cambie de una semana a otra. Akers es uno de los puntos más débiles de los 49ers. Los Ravens estaban en una situación parecida la temporada pasada. Decidieron tomar medidas: despidieron a Billy Cundiff (curiosamente, competencia de Akers hace unas semanas en San Francisco) y ficharon al novato Justin Tucker. Ni siquiera tuvieron que gastar una elección en el draft por él. Y su rendimiento es sobresaliente. Ventaja, sin duda, Baltimore.

Punts y kickoffs. Durante la temporada regular, los equipos especiales de los Ravens fueron los mejores de la NFL. Al llegar enero, todo cambió. Las coberturas de punts y kickoffs han sido muy deficientes, hasta el punto de casi costarles el partido en Denver. Y San Francisco cuenta con excelentes retornadores en Ted Ginn Jr. y LaMichael James. Cuidado con esto, que puede ser clave. Por el otro lado, las coberturas de los 49ers son bastante sólidas. Les espera Jacoby Jones, así que más les vale estar alerta.

Claves para que San Francisco gane

Justin Smith. Lo necesitan al menos al 90%. Si no rinde a ese nivel, a la línea de Baltimore le bastará con dejar solamente a un hombre sobre él, pudiendo realizar double teams sobre Aldon Smith. Y con eso, la presión del front de los 49ers se disuelve como un azucarillo. Si Baltimore domina la trinchera, la defensa de San Francisco puede sufrir mucho.

Evitar malos inicios. Ante Packers y Falcons, los 49ers empezaron bastante mal. En el primer partido, con un pick-six de Kaepernick; en el segundo, perdiendo 0-17. En la Super Bowl, un inicio así de malo puede ser complicado de levantar. Más les vale salir enchufados al partido.

La carrera. Si Frank Gore y los scrambles y jugadas de option con Kaepernick funcionan como en los dos primeros partidos de playoffs, el ritmo anotador de los 49ers volverá a ser muy alto. Baltimore se verá obligado a destinar a más hombres al box, liberando espacios para jugadas de play action y para que los receptores de San Francisco ataquen a la secundaria. Peligro de big play.

Que el QB rookie siga jugando como un veterano. El pick six en su primer drive ofensivo y algunos nervios en el inicio de ambos partidos sembraron dudas, pero se sobrepuso de manera admirable. Kaepernick fue letal. San Francisco necesita que siga así, pero sobre todo, que no cometa errores. Protect the football.

Anotar de 7 en 7. Parece una obviedad, ¿verdad? Pero con esto quiero decir que tienen que evitar que David Akers sea protagonista.

Claves para que Baltimore gane

Ray Rice. Debe volver a ser el corredor dominante que conocemos. Su ataque lo necesita, a base de “bombas” será difícil que sorprendan a los 49ers. Y su defensa también, más carreras (efectivas) significa más tiempo de posesión de Baltimore y más descanso para la maltrecha defensa.

Defensa de carrera efectiva. Baltimore necesita que las dos semanas de descanso hayan servido para recuperar los veteranos y dañados cuerpos de Ray Lewis y Terrell Suggs. Y que su defensa de carrera, option incluida, sea consistente. Durante la temporada regular no lo ha sido, lo que no invita mucho al optimismo.

Presión sobre Kaepernick. Es el punto débil del quarterback de los 49ers. Pero ojo, que presión no significa blitz alocado. Si recurren al blitz, receta típica para presionar al quarterback novato, Kaepernick puede destrozar al rival. Pregunten por Green Bay.

Ed Reed. Los playoffs de Ed Reed son muy flojos. Resulta bastante irónico que su primera Super Bowl llegue en su peor momento. En su ocaso. Y con Ray Lewis y Suggs mermados por las lesiones y sin Lardarius Webb. Pero la cabeza de Ed Reed sigue siendo la de siempre. Es uno de los safeties más inteligentes de la NFL, y debe usar su cabeza, no para golpear, sino para aprovecharse del QB niñato de enfrente.

Pronóstico

Ganan los 49ers. Incluso diría que con relativa facilidad.

lunes, 28 de enero de 2013

Cosas de familia


Vean al tipo de arriba porfavor, solo un minuto, un segundo. Esta apunto de que le estalle una de las venas de cualquier sien, enojado, e indignado, parece que va a estallar.

Ahora miren la de abajo:


Esta a punto de estallar, el tipo, evidentemente esta loco, va a explotar por que Jim Schwartz apenas lo tocó. Aceptemoslo, los dos están locos, John y Jim.

Recuerdo aquella primera jornada de esta temporada en que los árbitros suplentes dirigían el juego, John Harbaugh le gritaba de una manera casi esquizofrénica al referee con el que peleaba, ¿Jim?, no se quedaba muy atrás, en el juego contra Green Bay el pobre que soportaba la regañada casi se hundía en su propio cuerpo, alterados y muy nerviosos, les puedo asegurar que por un momento temieron por su vida delante de esos dos locos. Mas haya de que los dos estaban en la razón su salida de sus casillas fue muy rápida, de locos. A mi se me hace que de chicos los dos eran unos brabucones, les quitaban a base de golpes y gritos el dinero a los niños y luego se peleaban entre ellos. Les aseguro que a las maestras les temblaban las piernas cada vez que tenían que discutir por ellos. También se me hace que los niños se ponían hasta con los mas chulos del barrio hasta con golpes si era necesario, no puedo decir nada del resultado pero pagaría por verlo. 

No quiero ni imaginarme cuando jugaban al soccer, baloncesto o football, se debían de arrancar la cabeza. Y lo que si puedo súperasegurar es que si no fuera por su padre, Jack Harbaugh los dos se abrían arrancado al cabeza mutuamente y no estaría escribiendo esto. Los dos peleaban por todo y competían como si fuera lo último de su vida, a través de los años ambos siguieron caminos diferentes pero con al misma finalidad: triunfar en la NFL, a como fuera lugar, jugador o coach, querían estar en la élite en sus respectivos puestos. La historia de Jim ya la conocemos, llevo a los Colts hasta una final de conferencia que perdieron en contra de los Steelers por un hail mary que no se como demonios cayó al suelo. Vago por algunos equipos, (incluyendo los Ravens), y luego termino por retirarse en la penumbra. No haré la historia muy larga pero Jim terminó en Stanford y después de muchos éxitos llego a los Niners. Lo demás es historia.

Pero la vida de John fue diferente, trato de hacer algo como jugador pero no lo consiguió, como Defensive Back nunca superó las expectativas quedándose apenas en la Universidad de Miami. Pero no se rindió, al igual que su hermano el quería llegar como fuera a la NFL y así lo consiguió, Andy Reid le fichó para comandar los special temas de los Eagles y fue, durante un buen tiempo una de las unidades de élite de la liga, después de nueve laaaargos años John llego a Baltimore, y en su primera temporada asombro a propios y extraños: terminó con 11-5 y hasta el campeonato de la conferencia de la AFC, los Ravens estuvieron a punto de ganarla pero con el juego 16-14 Joe Flacco cometió una de sus cagadas y termino por lanzar una intercepción a Polamalu que este regresó hasta las diagonales y puso el 23-14. Al siguiente año fue mejor: dejó con los ojos cuadrados cuando le ganó la partida a Bill Belichick  y destrozó a los Patriots 33-14, pero Peyton Manning una vez mas los dejo en el camino. En el 2010 volvió a intentarlo pero una vez mas, en uno de los mejores partidos que recuerdo Pittsburgh los dejo fuera. En el 2011 un imbécil  Billy Cundiff y un peor Lee Evans los dejaron mas fuera aún. Este año para John la tercera era la vencida y así fue, vencieron a los Pats y tan tan.

En realidad tanto John como Jim son ejemplos perfectos de consistencia. No inventaron nada, (o al menos no hasta ahora), no tratan de tener un equipo de otro mundo o fuegos artificiales, tratan de hacerlo todo bien, si se fijan las dos unidades defensivas están, (o estuvieron), en el top 5, sus equipos especiales son de los mejores y sus ofensivas anotan los puntos que necesitan. Solo eso, hacen las cosas sencillas pero muy bien. Los dos además mantienen siempre la disciplina, tanto Niners como Ravens son equipos que pocas veces tendrán un castigo por estupideces como movimientos en falso u offsides. De golpes innecesarios mejor no hablamos...

Pero sobre todo: los dos son los coaches mas difíciles de calmar en la liga, ambos se enojan y son capaces de matar a su enemigo. Los árbitros que manejen al Super Bowl deberán ser los que mas huevos tengan por que si no...

El final señores, promete ser épico, tal vez no tanto por el resultado, pero si por las acciones de Jack Harbaugh que tengo curiosidad de lo que hará para separarlos.

Al final son solo cosas de familia.

Correo: ocap_300@hotmail.com / Twitter: @clarkmorales